Ademas no tube el día muy inspirado.
Trata de una familia que cena tranquilamente y descubre que su hijo juega al rol, no saben como actuar, todos los padres temen que algun día sus hijos les cuenten que han jugado a un juego de rol.
Grabado esta vez con un cámara entregado a mi modesta causa, Victor Regueiro.
Lo mejor de todo el corto fue caractérizar a Alex Rionegro.
Aqui os dejo una prueba del gusto que nos dió a todos.